lunes, 16 de febrero de 2009

Otro lunes

Este fin de semana no he entrenado absolutamente nada. Estaba cansado y como el descansar es tan importante como el entrenar, a descansar se ha dicho (y a estudiar, claro está).

Pero hoy vuelta a empezar. Tenía pocas ganas pero al final ha sido un entreno con muy buenas sensaciones, sobre todo en la dominada.
- Pruebas bomberos 1 hora
- 1 hora piscina
- Correr 30min
- Elíptica 30min



La palabra aventurero es utilizada en pocas ocasiones, aunque deberíamos usarla más. Entendemos la aventura como la búsqueda de los límites, de los paisajes y las emociones desconocidas, lo que se puede lograr escalando la montaña más voraz del planeta o acometiendo un desierto inasequible. Se puede lograr, también, enfrentándose a un mar de dudas o hablando con un vecino de una aldea remota. Existe, por último, un tipo de hombre consciente de lo que es y a pesar de ello capaz de superarse, de arriesgarse y de mezclar sus actividades, sean cuales fuere, con lo que la humanidad ha ido perdiendo progresivamente; dejar que las emociones se hagan presa de ti, y aún así, sobrevivir al erial de los tiempos modernos. Por suerte, en el mundo de los "grandes espacios" la última de las especies abunda, aunque peligra, y los ejemplos como Jesús Calleja o Iván Vallejo, salvando las distancias entre sus aventuras, que libremente lloran cuando han llegado al encuentro de un momento brillante, no merecen ser, nunca, despreciados.

Desde los 18 años Jesús Calleja ha viajado por cada rincón del planeta, evolucionando en cada faceta del deporte y la naturaleza. No ha ascendido, ni probablemente lo haga, los 14 ochomiles, no ha abierto un sinfín de rutas nuevas en cumbres salvajes, pero lo ha probado todo, lo ha disfrutado todo y eso hace al hombre capaz de resistir sus propias llamadas a la retirada.
Sacado muy a la palestra por su incorporación a Cuatro Televisión con su programa Desafío Extremo, muchos piensan que los hay mejores, más potentes, preparados para resolver los retos más exigentes, y sin embargo, pocos hay como él, completamente felices, orgullosos de sí mismos. Jesús Calleja no es el mejor escalador, ni el mejor alpinista, ni el mejor piloto... es, simplemente, bueno en todo.